Si ya ha llegado el
momento de que vuestros bebés empiecen a comer fruta, puede que tengáis suerte
y la acepten a la primera o puede que como a muchos los nuevos sabores les
causen desconfianza y les cueste acostumbrarse.
En el post de hoy quiero hablaros del
reflujo esofágico. Mario lo padece desde el primer día, pero con algunas pautas
básicas y la correspondiente medicación, los bebés apenas se sienten afectados.
No se vosotr@s, pero mis peques son muy
inquietos y tras 10 minutos en cualquier parte, ya se han agobiado. Así, debo
estar continuamente cambiándolos de sitio para evitar gritos y lágrimas.
Durante los primeros meses estaban limitados a hamaca, cuna, carro y brazo,
pero ahora que ya se mueven más (y pesan más) hemos tenido que innovar un poco.
Vamos a diferenciar los tipos de llanto que podemos oír en nuestros bebés, de esta manera será mas fácil que podamos interpretarlos. Hay que pensar que el llanto es el único instrumento que tienen los bebés para comunicarse, con él expresan sus necesidades o deseos. En cualquier caso, hacen falta unas semanas desde que nacen para que lleguemos a compenetrarnos con ellos como para intuir qué les ocurre.
Hoy os quiero hablar de los cólicos del lactante. Por suerte, no todos los bebés los padecen, pero para quién sí lo sufre puede tratarse de una época muy difícil, tanto para ellos como para los papis.
Tema delicado el de hoy: el sueño de los
bebés. Delicado al menos en mi caso, pues hasta los médicos se llevaban las
manos a la cabeza cuando les contaba las veces que nos hemos llegado a levantar
durante una noche (no os lo diré para no asustaros)(bueno sí, una noche
llegaron a 18 veces).
Desde mi humilde posición de madre
primeriza (de gemelos!), me propongo compartir con vosotr@s todos aquellos
temas que a mi me van resultando interesantes. Mis chicos, Hugo y Mario, tienen
ahora 8 meses, por lo que soy relativamente nueva en esta aventura, así que
iremos aprendiendo junt@s.